¿TIENES UN HIJO O HIJA CON ALTAS CAPACIDADES, CÓMO SABERLO Y CÓMO ATENDERLES?

Si has notado que tu hijo (hija) muestra adelantos sobresalientes en alguna o algunas características de su desarrollo, comparado (a) con otros niños de su edad y siempre está deseoso (a) de aprender o explorar todo; lo más probable es que sea un niño (a) sobresaliente o con altas capacidades.

31 Jul · Rosa María Espriu · No Comments

1, CAPACIDAD INTELECTUAL POR ARRIBA DE LA NORMA:

a) Alto nivel de lenguaje: inició a hablar antes de los dos años, utiliza un vocabulario amplio y puede sostener una conversación con adultos o niños mayores que él (ella).

b) Excelente memoria: recuerda eventos, lugares y/o situaciones que pasaron incluso cuando era muy pequeño (pequeña).

c) Razonamiento alto, puede relacionar aprendizajes nuevos con cosas que ya conoce y da muestras de entender lo que se le dice o lo que ve.

d) Capacidad de observación alta y alto nivel para percibir detalles de las situaciones.

e) Facilidad extraordinaria para alguna o algunas de las esferas del conocimiento: lenguaje, matemáticas, Ciencias Sociales o Naturales, Tecnología, Relaciones Espaciales, etc.

2. ALTOS NIVELES DE CREATIVIDAD:

a) Facilidad para detectar problemas y resolverlos.

b) Da un uso diferente a las cosas de aquel para el que fueron creadas.

c) Le gusta armar o diseñar, construir, pintar, modelar, componer música o cuentos.

d) Le gusta hacer inventos, experimentos e investigar todo lo que ve.

3. PERSEVERANCIA PARA LOS TEMAS DE SU INTERÉS Y ENFOQUE HACIA METAS PERSONALES.

a) Puede pasar mucho tiempo en algo que le interesa, investigando y/o trabajando o jugando en ello.

b) Cuando algo le gusta, investiga y aprende todo lo que quiere sobre el tema.

c) Tiene muchos conocimientos sobre los temas que le interesan, ampliando permanentemente su rango de

conocimientos y/o habilidades, dominando temas con mayor amplitud que los niños de su edad.

Si identificas en tu niño o niña un mínimo de 80% de estas características, puedes pensar en que caen en esta categoría.

Cuando hablamos de capacidad intelectual por arriba de la norma, nos referimos a que en una curva normal de población o Campana de Gauss, se encuentra en un rango por arriba del común de la población infantil, medida con alguna de las pruebas psicométricas como las escalas de Weschler.

Los niños de los dos extremos tienen necesidades especiales. Las necesidades de los sobresalientes podríamos resumirlas en que: necesitan mayor reto cogitivo; evitarles la repetición innecesaria; y desarrollar sus talentos especiales. Cuando estas necesidades especiales no son atendidas, los niños con altas capacidades se aburren en las clases desde edades muy tempranas; y comienzan a desarrollar malos hábitos de trabajo y malos hábitos de comportamiento. Dentro de los primeros lo más usual es que suelen dejar las actividades sin terminar o no hacerlas, cuando el reto no es atractivo; y dentro de los segundos encontramos, que al no interesarles las actividades se ponen a platicar, se paran, se salen del salón, etc.

Los niños con altas capacidades suelen ser muy selectivos, esto es, que pueden pasar mucho tiempo en lo que les interesa y no desean pasarlo en lo que no les atrae o llama su atención; no obstante aprenden. Esta característica hace que muchas veces en la escuela estos chicos solo pongan atención a lo que está relacionado con sus áreas de interés o de habilidad y desafortunadamente esto suele ser mal interpretado por los maestros, quienes al querer que el niño esté mejor y que no cause problemas dentro del aula, presuponen diagnósticos clínicos equivocados. Siendo actualmente los más frecuentes: TDAH, Autismo, Asperger; y en efecto, parte del problema es que si los vemos con esta perspectiva clínica, podemos detectar algunos síntomas parecidos y confundirnos.

La escuela envía a casa reportes y solicitudes para que los niños sean atendidos y lamentablemente en muchas ocasiones los padres pasan por un verdadero viacrusis de especialistas, estudios y tratamientos terapéuticos o farmacológicos. Parte del problema es que aun hay pocos especialistas en Niños Sobredotados en nuestro País, y con frecuencia se hacen estudios y tratamientos de carácter clínico en vez de enfocarlos desde la perspectiva psicopedagógica. Se suele trabajar para corregir deficiencias, en vez de atenderlos a partir de sus fortalezas, dañando su autoestima y autoconcepto.

Si has pasado por cosas similares y tu hijo o hija tiene las características de los niños con altas capacidades que se mencionaron al inicio de este artículo, la recomendación es que acudas a un especialista en estos niños, cuidando que les hagan un estudio psicopedagógico especializado que arroje claridad con relación a sus fortalezas y debilidades y una guía de cómo atenderle adecuadamente; darte un número de coeficiente intelectual no te sacará del problema y lejos de ayudar a tus hijos, puede ser contraproducente ir a la escuela y mencionar solo esto para que lo entiendan y atiendan de manera especial, muchas veces no es por falta de ganas sino por desconocimiento de cómo hacerlo.

¿QUÉ HAY QUE HACER? ¿CÓMO ATENDERLO O ATENDERLES?

En primera instancia, será de vital importancia realizar un estudio completo, atendido por un especialista en niños sobredotados, que te de información completa sobre: SUS CAPACIDADES Y HABILIDADES SOBRESALIENTES; SU SITUACIÓN SOCIO-EMOCIONAL (personal, familiar, social); Y SUS INTERESES, ESTILOS DE APRENDIZAJE, NIVEL DE CREATIVIDAD. Pudiendo a través de esta información, tener claridad de cuáles son los perfiles que hay que explorar y trabajar con tu niño o niña, para ayudarlos a que logren un óptimo desarrollo de los mismos, disfrutándolo y mostrándose a sí mismos y hacia los demás como agentes enriquecedores dentro del aula y dentro de su entorno familiar y social. Te insisto en que darte un número de coeficiente intelectual o un diagnóstico clínico, realmente no te acerca a la solución que necesitas. Mientras más pequeños se realice este diagnóstico será mejor, ya que este estudio será tu guía para toda su vida.

En segundo lugar, una vez que ya tienes un perfil completo de tu hijo o hija y unas recomendaciones del especialista, que te indican caminos claros a seguir como madre o padre, habrá que compartir los resultados con la escuela. El objetivo será lograr establecer un vínculo o mancuerna escuela-hogar, que ayude a encontrar juntos las mejores formas de atender las necesidades especiales de tus hijos y con ello apoyar realmente el desarrollo óptimo de sus fortalezas. Evidentemente si existen debilidades, habrá que tomarlas en consideración para ayudarles, pues puede haber niños sobredotados con problemas en alguna o algunas áreas del desarrollo cuya atención adecuada coadyuvará a que tengan una mejor calidad de vida; pero el camino esencial a seguir siempre será a partir de sus fortalezas.

En tercer lugar, es importante hablar sobre la importancia de evitar caer en los mitos que tradicionalmente se han manejado alrededor de los niños con altas capacidades o sobredotados: que deben sacar 10 en todas sus materias, que si son sobredotados deben poder hacer todo solos, que son niños problemáticos socialmente, que les gusta ser puestos de ejemplo, que a los maestros les gusta tenerlos en sus aulas, que si es sobredotado hay que esforzarse para que aumenten su coeficiente intelectual, que para que funcionen en la escuela hay que ponerles “sombra”; entre otros. Espera siempre que tus hijos hagan su mejor esfuerzo y que realicen su trabajo con orgullo y calidad, logrando altos rendimientos que les servirán para abrirse paso en la vida; pero prepárate para que quizás no tener una boleta de 10. La razón de esto está en lo ya analizado con relación a su carácter selectivo y que en algunos casos pueden tener un solo perfil alto, muy definido y en eso es en lo que más van a sobresalir y a perseverar.

No puedo terminar este artículo sin hablar de qué hacer cuando los niños ya cayeron en los malos hábitos de trabajo o de comportamiento, que seguramente será gran parte de tu preocupación, por tu hijo o hija, o como maestro por alguno o algunos de tus alumnos o alumnas. Es importante saber que cuando esto pasa, existe un desequilibrio con relación a sus áreas de desarrollo: cognitiva- motora (fina o gruesa)- socioemocional y el reto de padres y maestros será ayudarle a lograr la homeostasis o equilibrio que toda persona necesita para funcionar bien y ser feliz:

1. Habrá que revisar el manejo educativo dentro de tu hogar. Recuerda madre o padre, que la familia es el nicho en donde se generan todos los hábitos y valores; es el lugar en donde se forman realmente los niños y las niñas y por tanto será importante atender sus necesidades especiales primero en casa; y así mismo establecer límites claros basados en el respeto y la reciprocidad, haciendo un equipo congruente y consistente entre ambos padres o las personas que los cuidan.

2. Con relación a la escuela, será necesario pedir una entrevista una vez que se tenga el estudio completo, para establecer un marco idóneo de trabajo para lograr atender las necesidades especiales de tu hija o hijo sobresaliente. En caso de que la escuela no se muestre con la apertura necesaria para hacerlo, será el momento de cambiarles a otro espacio educativo o no inscribirles ahí. No esperes a que tu hija o hijo esté en crísis y la escuela también, para abordar el tema y tomar acuerdos.

3. Será muy útil estar conscientes de que tener una capacidad intelectual superior va a implicar que tu hija o hijo tendrán una “edad mental” superior a los chicos de su misma edad y por tanto manejan muchos aspectos asincrónicos con relación a sus compañeros; por lo que habrá que apoyarles a desarrollar habilidades para manejar sus diferencias y lograr su adaptación a su entorno escolar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *